ACTIVIDADES LÚDICAS Y DEPORTIVAS ACUÁTICAS Y MEDIO AMBIENTE

Índice

Generalidades

El deporte y las actividades físicas al aire libre, a nivel de ocio, son actividades que traspasan fronteras e ideologías. Sin importar del país del que hablemos, habrá visitantes o lugareños que disfruten del entorno natural para realizar un amplio elenco de actividades que podrán variar desde simplemente nadar o realizar senderismo, hasta practicar deportes de riesgo. Es esta demanda y búsqueda de actividades estimulantes en entornos naturales el motivo por el que, en las últimas décadas, hemos vivido un aumento sin precedentes de la diversificación de actividades lúdicas y deportivas realizables en contacto con la naturaleza.

En el medio acuático, tanto en entornos cercanos a la costa como en aguas interiores, las actividades lúdicas y deportivas han “colonizado” el paisaje, haciendo que prácticas como el surf, kitesurf o el pilotaje de motos de agua, entre muchos otros ejemplos, se realicen por doquier. Es complicado determinar cuándo se produjo el “boom” de las actividades acuáticas, pero pudo ser a finales de los años 50 o principio de la década de los 60. Teniendo en cuenta la época, pudo ser motivado por diversos avances tecnológicos en materia de náutica, extendiéndose el uso de vehículos automotrices náuticos, y con ello, impulsando la imaginación de pioneros que buscaban actividades cada vez más estimulantes realizables en medio acuático. Así, nacieron muchos deportes, como el wakeboarding, que hoy nos parecen  normales.

El uso del medio acuático para actividades de ocio, trae implícito el inconveniente de la perturbación medioambiental. Simplemente nadando en una playa, estamos perturbando el medio, ya que con esta acción introducimos un elemento extraño (nosotros mismos), que interrumpe o altera los ciclos biológicos de los seres vivos de la zona y que, en muchos casos, produce erosión y suciedad, en mayor o menor medida, evitables. Si a esto añadimos la masificación turística y la creciente demanda de actividades acuáticas que hemos experimentado en los últimos años, es evidente que estas prácticas se pueden convertir en un grave problema medioambiental.

La cuestión es la siguiente: ¿es posible realizar deportes y actividades acuáticas de forma sostenible? La respuesta es sí. Si bien hay que considerar que siempre estaremos perturbando el medio, el conocimiento profundo de la actividad que vamos a realizar nos dará la clave de su correcta ejecución para reducir el impacto medioambiental al mínimo. Evidentemente, hay actividades más dañinas para el  medio ambiente que otras; por ello, es importante que a nivel personal el usuario tenga la responsabilidad tanto de estudiar el grado de impacto que tendrá la actividad a realizar y la forma de reducirlo, como de llevarla a cabo evitando masificaciones de personas en la medida de lo posible.

Este post reúne información acerca de actividades lúdicas y deportivas acuáticas y de su afección al medio ambiente. Trataré de recabar información sobre las distintas posibilidades que se ofertan hoy en día a este respecto. Hablaré de actividades «limpias» y explicaré, para quienes sean nuevos en este tema, en qué consisten, tratando de especificar, a su vez, cómo minimizar el impacto ambiental generado con su práctica. Así mismo, haré hincapié en materia de seguridad, para que si algún lector se anima a practicar alguna de las actividades que nombro, parta de una base de conocimiento al respecto.

Los barcos a motor son una importante fuente de contaminación, tanto de nuestras aguas como atmosférica; eso es evidente. La asociación “Oceana”, dedicada a la protección de mares y océanos, expone en su Web (ver bibliografía) que más del 3% de las emisiones globales anuales de dióxido de carbono son producidas por la industria naval, si bien hace referencia al transporte en alta mar como principal fuente. Además del dióxido de carbono (CO2), otros contaminantes que pueden emitir los barcos, dependiendo de su motorización, son óxidos de nitrógeno (NOx) y oxido nitroso (N2O) entre otros, los cuales influyen sobre el efecto invernadero. Además de esto, cabe resaltar la emisión de partículas sólidas, más patente en motores viejos y/o mal cuidados.

La mayor parte de embarcaciones destinadas a uso lúdico poseen una eslora inferior a 12 metros y suelen ir equipadas con motores fueraborda. Las embarcaciones dotadas con este tipo de motores permiten un mejor aprovechamiento del espacio interior, en comparación con otras equivalentes en eslora pero equipadas con motor intraborda. Además, la colocación usual de un motor fueraborda (sujetado al  espejo de popa o en un armazón situado en este extremo de la embarcación), normalmente permite un mayor ángulo de giro, lo que aumenta la maniobrabilidad de la embarcación. Una lancha ligera fabricada en fibra de carbono o fibra de vidrio, ya sea rígida, semirrígida o completamente neumática, equipada con un motor fueraborda, es un vehículo versátil y divertido con el  que moverse en el agua.

Los tipos usuales de motores fueraborda son los siguientes:

  • Gasolina con motor de dos tiempos: los motores fueraborda con ciclo de dos tiempos, funcionan con una mezcla de gasolina y aceite (normalmente un 2% de aceite) y disponen de carburador para regular la mezcla del  combustible con aire, el cual entra a presión atmosférica. La admisión de mezcla al interior del cilindro tiene lugar a través del cárter del motor. A día de de hoy, el uso de este tipo de motores está decreciendo, debido principalmente a las restricciones en emisión de contaminantes impuestas a los fabricantes; en efecto, este tipo de motores son los más contaminantes. Los motores de dos tiempos no solo son más ruidosos y generan más vibraciones, sino que además, al quemar gasolina mezclada con aceite, se emiten más partículas contaminantes que en otros tipos de motores. Las ventajas que ofrecen los motores de dos tiempos al usuario son, por una lado, su menor precio de adquisición y, por el otro, su menor peso, lo que los hace poseer una buena relación potencia/peso. Algunos motores de dos tiempos disponen de un sistema de inyección de aceite que hace más eficiente la proporción de aceite consumido y esto permite, a su vez, que el motor sea menos contaminante; sin embrago, este tipo de inyección de dos tiempos hace más complejo y caro el motor.
  • Gasolina de cuatro tiempos: en materia de motores fueraborda, este es el tipo dominante actualmente. Posee un ciclo motor de cuatro tiempos (al igual que un automóvil de gasolina convencional), en el que la admisión de mezcla al motor (gasolina y aire) se produce de forma independiente al circuito de lubricación, quedando  el  aceite almacenado en el cárter, desde donde lubrica los pistones quemándose solo una pequeña proporción de lubricante en cada ciclo del motor. La entrada de mezcla y salida de gases de combustión está regulada por un juego de válvulas (en los motores de dos tiempos hay simples huecos denominados “lumbreras”) que, con un movimiento coordinado con el  giro del cigüeñal, permiten un mejor aprovechamiento energético del motor, así como una menor emisión de sustancias contaminantes. Comparado con los motores de dos tiempos, los de cuatro tiempos son más caros por su mayor complejidad, pero hacen menos ruido y producen menos vibraciones, al tiempo que tienen un funcionamiento más eficiente en cuanto a consumo de combustible. Es de considerar, también, su mayor peso, lo que dificulta su transporte, montaje y desmontaje. Este tipo  de motores, al igual que los de dos tiempos, tiene un circuito de refrigeración abierto; esto quiere decir que el agua que refrigera el motor entra del medio por una tobera de entrada y sale de nuevo al medio por una tobera de salida cercana a la posición de la hélice; esta característica es negativa desde el punto  de vista medioambiental, ya que al salir el agua del motor, arrastra partículas sólidas del circuito de refrigeración que, evidentemente, contaminan el medio acuático.
  • Eléctricos: este tipo de motores se está extendiendo por el mundo y posiblemente esté en auge próximamente. Funciona con un motor eléctrico de escobillas convencional, que alimentado por una batería, hace girar la hélice. Este tipo de motores, al  no producir residuos de combustión, no se considera contaminante, tampoco hace mucho ruido ni produce vibraciones. Otra ventaja de estos motores es su bajo peso en comparación con los de gasolina, lo que los hace muy prácticos para montarlos, desmontarlos y transportarlos; respecto a este último aspecto, hay que considerar también que se pueden colocar en cualquier posición (en el maletero de un vehículo, por ejemplo). Las desventajas de este tipo de motores son su autonomía y su precio medio, aunque hay que decir que, con el  tiempo y el  avance de la técnica, estas desventajas están siendo solventadas.

La embarcaciones con motores intraborda poseen, por regla general,  motores diesel (existen muchas embarcaciones con motor intraborda con ciclo de gasolina de cuatro tiempos, especialmente lanchas antiguas). El motor diesel, al igual que en un vehículo diesel convencional, funciona con un ciclo de cuatro tiempos y utiliza gasoil como combustible. Estos motores son más pesados y más voluminosos que los de gasolina, debido a que trabajan con mayores relaciones de compresión, y por tanto, la presión interior es mayor y alcanzan más altas temperaturas que un motor equivalente de gasolina. En el  interior del motor diesel, el aire y el  combustible entran de forma independiente, inyectándose este último espolvoreado a presión a través de unos inyectores y, tanto  la entrada de aire como la salida de gases de escape, están reguladas por apertura y cierre de válvulas. Durante la compresión, la temperatura que alcanza el aire dentro del cilindro, es suficiente para producir la combustión del gasoil que entra dosificado, no siendo necesaria la acción de bujías (que sí son necesarias en los motores de gasolina). Los motores intraborda necesitan un circuito de refrigeración cerrado, sin salida al mar, lo que ayuda a una menor emisión de contaminantes sólidos. Aunque son más eficientes y más duraderos, generalmente, son más caros y, tanto el motor como el tanque de combustible y la bancada donde se asientan, ocupan, en su conjunto, mucho espacio dentro  de la embarcación.

Todos los motores son más limpios cuanto mejor cuidados estén, por lo que si somos propietarios de una embarcación, hemos de ser responsables con el  mantenimiento de esta. Además, un plan de navegación nos ayudará a no entrar en zonas que puedan estar consideradas sensibles desde un punto  de vista ecológico. Recuerda que en el mar nosotros somos los invitados y hemos de respetar la vida de los verdaderos habitantes de las aguas.

Otros factores negativos que, desde un punto  de vista medioambiental, podemos producir con el  uso de embarcaciones a motor son, por un lado, la erosión sobre el  litoral que generamos al  entrar y salir del  agua con la embarcación, y por otro lado y ligado a esto, la afección sobre la vegetación halófila del cinturón litoral de nuestras costas. Considerando  esto, es importante tener en cuenta los puntos por donde entramos y salimos del agua con la embarcación para producir el menor daño posible.

Para ser patrón de una embarcación de recreo se necesita, en la mayoría de los casos, una titulación específica para ello. En la siguiente tabla, muestro los actuales permisos de navegación considerados en la legislación española (si eres de otro país, asegúrate de las posibilidades al respecto):

TÍTULOESLORA MÁXIMALIMITACIONES A LA NAVEGACIÓNPOTENCIA MÁXIMAREQUISITOS
Sin titulaciónEmbarcaciones a motor: 5 m

Embarcaciones a vela: 6 m

Excluidas motos de agua
Navegación diurna

Hasta 2 millas de un puerto, marina o lugar de abrigo
Hasta 15 CV (11.26 Kw)18 Años mínimo
Licencia de Navegación (LN)Motor y vela hasta 6 m

Motos de agua clase «C» (55 CV)
Navegación diurna

Hasta 2 millas de un puerto, marina o lugar de abrigo
La homologada para la embarcación18 Años mínimo o 16 con permiso paterno

2 Horas de teoría (nociones de radio)

4 Horas prácticas

Emiten escuelas náuticas y federaciones de vela y motonáutica
Patrón de Navegación Básica (PNB)Embarcaciones a motor: 8 m

Embarcaciones a vela: 8 m (con prácticas de vela complementarias)

Todas las clases de motos de agua
Navegación diurna y nocturna

Hasta 5 millas de un puerto, marina o lugar de abrigo
La homologada para la embarcación18 Años mínimo o 16 con permiso paterno

Curso de radiotelecomunicaciones (2 horas teóricas y 2 horas prácticas)

8 Horas prácticas

Emiten escuelas náuticas y federaciones de vela y motonáutica

Examen oficial

Reconocimiento psicofísico
Patrón de Embarcación de Recreo (PER)Embarcaciones a motor: 15 m (ampliación a 24 m si se realizan 24 horas de prácticas, con un mínimo de 4 horas nocturnas)

Embarcaciones a vela: 15 m (con prácticas de vela complementarias) (ampliación a 24 m si se realizan 24 horas de prácticas, con un mínimo de 4 horas nocturnas)

Todas las clases de motos de agua
Navegación diurna y nocturna

Hasta 12 millas de un puerto, marina o lugar de abrigo

Navegación entre islas dentro de los archipiélagos canario y balear (entre la península ibérica y baleares si se realizan 24 horas de prácticas, con un mínimo de 4 horas nocturnas)

La homologada para la embarcación18 Años mínimo

Curso de radio-operador de corto alcance (12 horas; 4 horas teóricas y 8 horas prácticas)

16 Horas prácticas

Emiten escuelas náuticas

Examen oficial

Reconocimiento psicofísico
Patrón de Yate (PY)Embarcaciones a motor: 24 m

Embarcaciones a vela: 24 m (con prácticas de vela complementarias)

Todas las clases de motos de agua
Navegación diurna y nocturna

Hasta 150 millas de un puerto, marina o lugar de abrigo
La homologada para la embarcación18 Años mínimo

Curso de radio-operador de corto alcance (12 horas; 4 horas teóricas y 8 horas prácticas)

48 Horas prácticas (como mínimo 36 horas en régimen de travesía)

Emiten escuelas náuticas

Examen oficial

Reconocimiento psicofísico
Capitán de Yate (CY)Embarcaciones a motor: eslora ilimitada

Embarcaciones a vela: eslora ilimitada (con prácticas de vela complementarias)

Todas las clases de motos de agua
Navegación diurna y nocturna

Sin límite de distancia
La homologada para la embarcación18 Años mínimo

Curso de radio-operador de corto alcance (12 horas; 4 horas teóricas y 8 horas prácticas)

48 Horas prácticas (como mínimo 36 horas en régimen de travesía)

Emiten escuelas náuticas

Examen oficial

Reconocimiento psicofísico
Tabla resumen de permisos de navegación españoles

Hemos de tener en cuenta que la legislación establece que, si la zona donde navegamos no está balizada, la distancia de separación con respecto a una costa con playa debe de ser de 200 metros y 50 m si no la hay. Por otro lado, debemos de tener presente en todo momento la perturbación del medio marino que estamos generando. A este respecto, reducir la velocidad de navegación es aconsejable, ya que mitigamos ruidos y evitamos posibles impactos con animales; además, consumiremos menos combustible y contaminaremos menos.

Moto acuática

Comenzamos este recorrido por el que, sin duda, es una de las modalidades de deporte acuático más famosas y solicitadas actualmente. Las motos acuáticas son embarcaciones ligeras y de manejo relativamente sencillo, con poca curva de aprendizaje, pero de uso restringido a condiciones legales. En el caso de España, es necesario ser poseedor de la Licencia de Navegación (LN) para pilotar una moto de clase C (hasta 55 cv) con fines recreativos, y se requiere como mínimo ser Patrón de Navegación Básica (PNB)  para pilotar motos acuáticas de clase B (Entre 55 y 110 cv) y A (superior a 110 cv). O bien, es posible manejarlas, bajo la supervisión de un monitor en zonas adecuadamente balizadas y establecidas para esta práctica. Así mismo, se puede obtener un carnet de moto específico para la clase de moto que se pretende conducir:

  • Para clase C: se necesita la autorización federativa de Patrón de Moto Náutica C, expedido por la federación deportiva de vela o la de moto de agua. Restringe su uso a zonas delimitadas por la capitanía marítima de la región correspondiente y a horario diurno.
  • Para clase B: necesitas poseer el carnet de Patrón de Moto Náutica B, superando el examen convocado por la Dirección General de La Marina Mercante o por la comunidad autónoma correspondiente.
  • Para clase A: se necesita ser Patrón de Embarcación A, superando un examen teórico y otro práctico, convocado por la Dirección General de La Marina Mercante o por la comunidad autónoma correspondiente.

Todas las motos acuáticas son embarcaciones ligeras, de eslora inferior a 4 metros y  con motor de combustión interna situado cerca del centro de gravedad del vehículo (bajo el asiento).  El motor mueve una turbina que impulsa la moto, generando un potente chorro de agua. El agua entra en la moto a través de toberas de entrada, situadas en la parte delantera o bajo el casco y, tras pasar por la turbina, sale a alta presión por una boquilla trasera orientable lateralmente, donde se genera la direccionalidad.

Podemos clasificar las motos de agua desde dos puntos de vista:

Según su uso:

  • De recreo: para paseo y diversión familiar. Normalmente espaciosas y con menor relación potencia/peso que una deportiva.
  • Deportivas: generalmente más potentes y maniobrables que las de recreo y están diseñadas para la competición deportiva.

Según su capacidad de ocupantes:

  • Jet Sky (monoplazas): dotadas de manillar pivotante y pensadas para ser conducidas principalmente de pie. Estas motos son vehículos muy ligeros y maniobrables.
  • RunAbout (multiplazas): poseen dos, tres o cuatro plazas y están pensadas para una conducción con posición sentada principalmente.

La conducción de una moto de agua no es especialmente complicada, exceptuando lo que concierne a los aspectos técnicos propios de la conducción deportiva. Los mandos del vehículo son esencialmente cinco:

  • Manillar orientable: el manillar permite, junto al ladeo del vehículo por parte del usuario, tomar curvas orientando la boca móvil de la salida de la turbina sin perder el control de la estabilidad del vehículo, incluso a velocidades altas. Las motos acuáticas, aplicando la técnica de conducción adecuada, permiten hacer giros bruscos en poco espacio y circulando a alta velocidad.
  • Dispositivo  de parada de seguridad “hombre al agua”: es una clavija que, colocada en su puerto de anclaje en el manillar, permite la circulación eléctrica en el vehículo y, por tanto, el encendido y funcionamiento del motor. Esta clavija va atada con un cable de material resistente a un brazalete que el piloto se ha de colocar en su codo. Este dispositivo permite que si el piloto cae accidentalmente al agua, se desconecte la clavija y se pare automáticamente el motor. De esta forma, la moto no circulará sin control, lo que generaría peligro, y permanecerá cerca de la posición donde se produjo la caída al agua.
  • Botón de encendido: generalmente, de color verde. Permite el encendido del motor desde el manillar. Funcionará siempre y cuando esté enchufada la clavija del dispositivo de parada de seguridad.
  • Acelerador: situado en la empuñadura del manillar derecho, permite el control de la velocidad y aceleración de la moto acuática.
  • Botón de parada: situado en el manillar y generalmente de color rojo, permite la parada voluntaria del vehículo.

El manejo de una moto acuática requiere, a todas luces, de un alto grado de responsabilidad por parte del usuario. El hecho de poder circular a altas velocidades en medio acuático y tener la posibilidad de realizar giros bruscos y poco previsibles para otras embarcaciones, las convierten en vehículos peligrosos por la posibilidad de impacto que, con dichas características, pueden generar. Es por esto que, si vas a conducir uno de estos vehículos, debes extremar las precauciones para no chocar con otras embarcaciones (incluidas otras motos de agua), bañistas, animales marinos, balizas, o bien contra rocas u objetos sumergidos. Además, recuerda que una moto de agua es una embarcación y, como tal, no puede circular, de forma normal, a menos de 200 metros de la costa si hay playa. En el caso de no haberla, el límite mínimo que se ha de guardar con respecto a la línea de costa es de de 50 m, según la legalidad vigente.

Pese a que la moto de agua no posee hélices que puedan producir cortes a la fauna marina, puede ser peligrosa por el hecho de generar impactos fortuitos, con lo cual, hay que extremar las precauciones a este respecto. A nivel de contaminación, los gases de escape se mezclan con el agua que sale por la boca de salida de la turbina y, por ello, pasan del interior de la moto al agua directamente. Para reducir el nivel de contaminación al mínimo, es necesario que se realice un correcto mantenimiento del vehículo y que se conduzca de forma lógica (esto es extensible a cualquier vehículo, por cierto).

Esquí acuático

Este deporte fue inventado en 1922 por Ralph Samuel, pero fue en los años 50 cuando se puso de moda. Esto se debe a las mejoras tecnológicas que presentaron las lanchas de la época y la invención del traje de neopreno, que protegía del frío y de los golpes en el agua.

La esencia de este deporte es simple; el esquiador debe de mantener el equilibrio sobre el agua mientras es arrastrado por una lancha motora; para ello, se mantiene sujetado a un manillar unido a una cuerda atada a la embarcación. Al mismo tiempo y dependiendo de la modalidad, el esquiador realizará saltos o acrobacias usando la estela que deja la propia lancha como apoyo para realizar las maniobras. Es posible efectuar el deslizamiento sobre unas tablas de esquí o bien con los pies descalzos.

Este deporte es muy complicado porque requiere equilibrio, fuerza y buenos reflejos. Pese a esto, conlleva un peligro moderado para el esquiador, si se equipa correctamente con traje de neopreno y chaleco flotante. Sin embargo, y debido a que es necesario navegar a altas velocidades con una lancha, sí puede ser un peligro para bañistas, o bien, para otros usuarios de nuestras costas, incluyendo la fauna marina. Es por esto que solo se puede practicar en zonas habilitadas para ello, o a más de 200 metros de la costa si hay playa y a más de 50 metros si no la hay (distancias establecidas de forma legal en aguas españolas). Además, se debe interrumpir la actividad si se advierte que hay riesgo de colisión con animales, rocas, señales de balizamiento o cualquier otra circunstancia que conlleve peligro para el esquiador o para la propia embarcación.

Wakeboarding

Este deporte es conocido como esquí acuático sobre tabla. Nació hace más de 30 años de la combinación de esquí, esquí acuático y snowboard.

Consiste en el  aprovechamiento de la fuerza impulsora generada por una lancha o una moto de agua para hacer que el usuario o «deslizante» encima de la tabla, patine por encima de la superficie del agua. El deslizante irá sujeto a un arnés de seguridad y a un manillar que va unido a la lancha o moto de agua, a través de un cable llamado «palonier». De esta manera, se puede circular a velocidades que rondan los 30 nudos, además de tener la posibilidad de realizar saltos y acrobacias utilizando como apoyo la estela que deja a su paso la embarcación remolcadora.

Este deporte es necesario realizarlo provisto de chaleco de seguridad con arnés de sujeción al palonier.

Flyboarding

El Flyboarding es la actividad lúdica realizada con el llamado jetpack o flyboard, patentado por el francés Franky Zapata en 2012 y, a partir de ahí, desarrollado y vendido en los años posteriores. Conforme pasan los años, esta actividad gana popularidad y su práctica es cada día más reconocible en nuestras costas.

El jetpack es una tabla de forma y fijaciones similares a la del wakeboard, pero provista de dos potentes chorros de agua orientados hacia abajo, cuyo impulso hace posible que el usuario (rider) pueda flotar en el aire, realizar acrobacias y hundirse en el agua rápidamente.

La tabla está conectada a la turbina de una moto de agua mediante una tubería de unos 20 metros de largo. La moto de agua, de forma normal, dispone de una tobera de entrada situada en la proa, por donde entra el agua hacia la turbina. Esta, que está alimentada por la fuerza del motor, expulsa el agua a alta presión y velocidad por la tobera de escape en popa para mover la moto. Durante la práctica del flyboard, la moto no se mueve, porque toda el agua expulsada por la tobera de escape se envía a la tabla por la tubería que las une, y la presión generada permite la elevación del jetpack.

El control de la presión del flyboard puede ser llevado a cabo por el instructor desde la propia moto de agua, o bien, con un gatillo manual portado por el rider, que se conecta de forma inalámbrica a la moto.

Aunque no es una actividad extrema, el flyboarding no está carente de peligro. El rider puede chocar con bañistas, objetos de la costa o con la propia moto que alimenta el jetpack. Por esto, es necesario que se practique con casco y con chaleco salvavidas, además de extremar las precauciones durante su práctica. Mantener el equilibrio sobre la tabla puede resultar complicado para los novatos y la realización de acrobacias requiere de muchas horas de práctica.

Correctamente practicado, el flyboard es una actividad estimulante y divertida apta para playas concurridas. De cara al medio ambiente, el principal problema que produce la realización de esta actividad es la contaminación acústica, por ello, es aconsejable su práctica en zonas de baño y no en parajes protegidos.

Hasta ahora, hemos hablado de actividades acuáticas que requieren de un motor de combustión interna para su práctica. Sin embargo, existen multitud de actividades totalmente limpias medioambientalmente hablando; continuaremos con algunos ejemplos de este conjunto de deportes.

Bodyboarding

El Bodyboarding es un deporte asequible y de bajo impacto ambiental, adecuado para cualquiera que no tenga problemas de movilidad. Consiste en la utilización de una tabla de espuma sintética para deslizarse sobre las olas en aguas poco profundas y en la zona litoral costera.

Este deporte procede del surf, pero la tabla usada, también llamada «boogie», es más flexible y considerablemente más corta. Su tamaño se elige en función del usuario, ya que debe de llegar hasta su ombligo al colocarla en vertical y apoyarla en el suelo, por lo que, generalmente, tienen alrededor de un metro de largo y 60 cm de ancho.

Existen tres estilos básicos de práctica de bodyboarding:

  • Tumbado (Prone): el usuario se tumba sobre la tabla y usa unas aletas cortas para ayudarse en el desplazamiento. Es el  estilo más común y rápido de aprender.
  • Con una rodilla apoyada en la tabla (Drop Knee): estilo muy común pero más complejo que el Prone, ya que requiere adquirir algo más de equilibrio. Es utilizado también como desarrollo (posición intermedia) en el cambio de postura sobre la tabla.
  • Totalmente de pie (Stand Up): es el estilo más exigente en técnica, por lo que se requiere más tiempo para su dominio.

Actualmente, el bodyboarding de competición está orientado a la exhibición, y son Hawái y Australia la cuna de la mayor parte de los deportistas de élite en esta disciplina. Con el paso de los años, este deporte se ha convertido en una disciplina totalmente diferenciada del surf, pudiendo llegar a alcanzar un alto grado de dificultad técnica.

Kitesurfing

Como ejemplo de actividad limpia a nivel medioambiental se encuentra  este popular deporte, también conocido como «flysurf», que nace de la unión del surf y el parapente. Consiste en utilizar tanto una tabla corta, con fijación para el pie delantero y específica para la práctica de este deporte, como un ala (en forma de delta) a la que se ancla el usuario con un arnés en dos puntos de fijación, para ser arrastrado por el viendo al tiempo que se desliza sobre la tabla. El control del ala se realiza con una barra que está sujeta al parapente por dos anclajes y tiene el largo suficiente para ser sujetada con las dos manos. Las sujeciones del arnés pasan necesariamente por el centro de la barra.

Se puede afirmar que este deporte es mucho más peligroso que otras modalidades del surf, ya que es necesario viento y oleaje para poder practicarlo. Además, es técnicamente complicado, más aún realizar acrobacias y maniobras técnicas. Es necesario, por ello, equiparse correctamente con casco, traje de neopreno y chaleco flotante de seguridad. Además, no en todas las playas permiten esta práctica, debido al peligro de impacto con bañistas.

En este deporte es sumamente aconsejable realizar algún curso de iniciación, ya que tiene una pronunciada curva de aprendizaje para llegar a dominar la técnica. Es aconsejable, además, estar en buena forma física, puesto que en la práctica se fuerza la resistencia corporal y se sobrecarga la musculatura de las piernas, caderas, tronco, hombros, brazos y cuello.

El kite surf no se debe de practicar si el viento procede desde tierra, ya que , con tales condiciones, podría alejar al usuario de la costa. Además, es totalmente necesaria la revisión del buen estado del material y tener equipos de emergencia cercanos.

Kitefoil

Esta actividad, de reciente creación, es una versión del kitesurf pero llevado a cabo sobre una tabla motorizada, el «hidrofoil». Esta es, en esencia, una  tabla de kitesurf a la que se le ha acoplado un motor eléctrico con una hélice, permitiendo al usuario desplazarse sobre el agua a velocidades que rondan los 43 km/h como máximo.

El usuario o «rider», que permanece de pie sobre la tabla, maneja el acelerador del motor con un mando que sujeta con una mano, y utiliza la propia inclinación corporal para mantener la direccionalidad de la tabla.

Esta actividad es limpia desde el punto de vista medioambiental, ya que el motor eléctrico no produce residuos ni contaminación acústica. Además, si el “rider” utiliza la equipación adecuada (casco, neopreno y chaleco flotante), es también segura para este. Hay que tener en cuenta que en condiciones de viento, incluso con vientos leves, no aconsejable su práctica, dado las altas posibilidades de caída que se producen en este ambiente. Sin embargo, siempre puede generar peligro para otros bañistas, por lo que hay que tener la especial precaución de no golpearlos.

Al utilizar un motor hay que tener en cuenta el mantenimiento básico de este. Mantener la carga, asegurar las conexiones y lavar con agua dulce el conjunto después de su uso son tips básicos que el nuevo usuario debe adquirir como costumbre.

Kayak

El kayak es una actividad acuática ecológicamente limpia y ampliamente  conocida y practicada. Se puede efectuar en cualquier entorno acuático, aunque en mar abierto y cerca de la costa conlleva más peligro, debido a las condiciones ambientales, a menudo cambiantes. Es una actividad de la que existen numerosas categorías deportivas, aptas para todos los niveles de usuarios.

Un kayak es un tipo de piragua deportiva, normalmente diseñada para ser utilizada por una o dos personas. El diseño de su casco es eficiente en lo que refiere a sus características dinámicas, y además ayuda a evitar el vuelco accidental (del que siempre hay riesgo). El manejo de un kayak no es exigente en cuanto a técnica, sin embargo, si requiere buena condición física, ya que se necesita tener resistencia.

Estos tips te ayudarán a empezar a conocer el manejo de un kayak:

  • Los momentos de la entrada y salida del kayak suelen ser los más propensos para que se produzca el vuelco de la embarcación. Ten en cuenta esto y realiza, tanto la entrada como salida del kayak, con movimientos cuidadosos. Puedes colocar el remo en el lado opuesto de la embarcación para que actúe como contrapeso.
  • Una vez dentro del  kayak, se ha de adquirir la posición correcta en el asiento; esta es: pies apoyados en el reposapiés, espalda recta y piernas ligeramente flexionadas. Adquirir la postura correcta hace que remar sea menos costoso y, además, se evitan sobreesfuerzos.
  • Para asegurarte de realizar una buena sujeción del remo, puedes elevarlo y mantenerlo sujetado por encima de tu cabeza, con los brazos extendidos. En esta posición, debes comprobar que, por un lado, la separación entre las manos sea algo más que el ancho de los hombros y, por otro lado, que la separación entre la pala y la mano sea la misma en cada lado del remo.
  • El movimiento del remo, para el desplazamiento en línea recta, debe de ser fluido y sin chapotear. Puedes tomar como referencia, para localizar el punto de entrada de la pala en el agua, la línea imaginaria, perpendicular a la línea de desplazamiento de la embarcación, que parte de la posición de los dedos de los pies. Después del  movimiento lineal y hacia atrás de la pala en el agua, la has de sacar a la altura de la cadera. Se necesita coordinar en potencia y tiempo de duración el movimiento del remo a ambos lados de la embarcación, así se logra navegar a velocidad constante y en línea recta.
  • Para girar se ha de remar, realizando el movimiento  ya descrito, con la pala algo más separada de la embarcación.  De esta manera, se gana trayectoria con la pala sin apenas sobreesfuerzo y, con ello, se aumenta el  impulso en ese lado del kayak, produciendo  el giro de la embarcación como consecuencia. Si hay más de un remero, es necesario que se coordinen en el mismo lado en el momento  del giro.

Es necesario utilizar, como equipo de seguridad, chaleco salvavidas con silbato. Si navegas en mar abierto, debes sumar traje de neopreno y bengalas a tu equipo. Si realizas una modalidad extrema de kayak, es importante, además, portar casco.

¿Te animas a practicar alguna de estas actividades acuáticas? Como ves, se pueden realizar de forma responsable con los demás usuarios de nuestras costas y con el medio ambiente. Si te ha gustado este post comenta, comparte y, si lo consideras, dame un like. Tienes todos los iconos después de la foto de cierre.

¡Saludos a todos!

Néstor Domínguez.

Bibliografía

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