MATERIAL Y EQUIPACIÓN PARA DISFRUTAR DE LA ORNITOLOGÍA

En este post, compartiré una de mis grandes aficiones, la Ornitología. Trataré de orientar, a un nivel de principiante y de la forma más clara que me es posible, a quien quiera empezar a andar por este mundo. Hablaré de aquellas herramientas que considero que se deben conocer para obtener buenos resultados en las observaciones. Aprovecho para invitarle a conocer el mundo de las aves y disfrutar de la experiencia que te puede brindar la Ornitología y nuestros amigos emplumados en su medio natural.

Índice

¿QUÉ ES LA ORNITOLOGÍA?

La Ornitología (palabra procedente del griego ornis-ornithos “pájaro” y logos “estudio o ciencia”) es la rama de la zoología encargada del estudio de las aves. Los objetivos más importantes que persigue este estudio son la identificación, clasificación, análisis de su comportamiento, biología, ecología, proceso de especiación, adaptación al medio, biogeografía, filogeografía, su proceso evolutivo y, por su puesto, su conservación(1).

La Ornitología cuenta con un gran número de aficionados en todo el mundo; para mí salir a caminar con el objetivo de encontrar ciertas aves es ya una afición consolidada. El atractivo de estos animales invita a fotografiarlos y crear tu propio álbum de fotos de aves; si lo intentas, puedes caer en una sana adicción para toda la vida. El seguimiento realizado a las aves de todo el mundo por parte de ornitólogos aficionados a lo largo del tiempo, ha dado como resultado que sea una disciplina rica en datos y estudios amateurs, realizados con una metodología realmente científica. Estos trabajos se han utilizado para distintos proyectos en todo el mundo, así como ayudado a la conservación de múltiples especies.

En mi opinión personal, no hace falta demasiado equipo para poder disfrutar de la Ornitología, pero bien es verdad que la calidad del mismo influye en la obtención de resultados. En los apartados que siguen, trataré de explicar qué materiales aconsejan distintas fuentes y qué características deben cumplir para lograr una obtención óptima de resultados. Añado además, hechos de mi experiencia personal, que espero, sean de ayuda.

MATERIAL ÓPTICO

El material óptico en ornitología es esencial para poder desarrollar esta actividad, ningún animal salvaje se dejará observar fácilmente. El comportamiento esquivo de la mayoría de especies, hace prácticamente imposible observarlas con detalle si no se dispone del equipo adecuado.

En este punto, cabe destacar que hay diversas excepciones que rompen la norma general. Hay especies que, debido al contacto continuado con nosotros, los humanos, han perdido la tendencia natural a huir y pueden llegar a interactuar sin miedo alguno. Veamos un par de ejemplos:

Fotografía del autor
Este pinzón vulgar de Tenerife (Fringilla coelebs ssp. canariensis), llega a comer de la mano si se tiene un poco de paciencia (fotografía del autor). Cabe añadir que no es aconsejable alimentar a animales salvajes, especialmente, si no se tiene claro si el alimento puede llegar a afectar a su salud(2)

Como se ha dicho, la mayor parte de las aves tienen un comportamiento huidizo, por lo que se hace necesario el uso de instrumentos ópticos para su correcta observación. Estos son, esencialmente, prismáticos y telescopios refractores de pequeño tamaño (conocidos también como telescopios de campo o telescopios terrestres). Para el correcto uso de los mismos, es necesario cierto tiempo de práctica con el que se logra soltura. Además, para adquirir unos prismáticos o un telescopio con características adecuadas para observar aves, es necesario conocer y entender la terminología técnica básica que describe cualquier instrumento óptico.

A continuación, describo los instrumentos ópticos más utilizados para la práctica de la observación de aves (birdwatching), e introduzco algunos términos de óptica necesarios para conocer un instrumento óptico y saber que esperar en cuanto a su rendimiento.

Partiremos de la lente convergente como conocimiento básico, siendo la clave del funcionamiento de los instrumentos ópticos que nos ocupan en materia de birdwatching.

Lentes

Una lente es un dispositivo óptico. Se vale de la refracción de la luz (Cambio de dirección de un haz de luz producido al atravesar un medio determinado, como puede ser el cristal de la lente) para dispersar o enfocar hacia un punto la luz que recibe. Las lentes más importantes utilizadas en la fabricación de instrumentación óptica son las lentes convergentes; es decir, aquellas que desvían por refracción la luz que pasa por su cristal hacia un único punto llamado foco.

Este es un diagrama del funcionamiento de una lente convergente. Este tipo de lentes, como se ha dicho, desvían la luz que pasa a través de ellas hacia un punto llamado foco. La distancia comprendida entre el plano central de la lente y el punto focal se llama distancia focal. Las lentes divergentes, por su parte, actúan dispersando los rayos de luz que reciben y, al contrario que la lente convergente, son más estrechas en su parte central y más gruesas por los bordes.

Toda la instrumentación óptica de campo tiene al menos un juego de dos lentes convergentes (ocular y objetivo) separadas por un cuerpo tubular opaco, generalmente estanco y más o menos cilíndrico. En materia de ornitología, los principales instrumentos ópticos utilizados por su portabilidad son prismáticos y pequeños telescopios refractores conocidos como telescopios terrestres.

Este es el conjunto de prismáticos que utilizo en campo (fotografía del autor); lo normal es que estén en una mochila y mucho más sucios. El que he colocado en el centro, tiene aproximadamente veinte años

Telescopio refractor

Un telescopio refractor es aquel que, por refracción, dirige la luz exterior desde la lente objetivo (la que se orienta hacia aquello que queremos observar) a un punto focal situado en el interior del tubo (el foco). De ahí, la luz llega a la lente ocular (la lente por la que miramos), que dirige la luz hacia nuestro ojo. La distancia comprendida entre cada una de las lentes y el foco se denomina distancia focal, por lo que, en el interior del telescopio, existen dos distancias focales:

  • F = Distancia focal del telescopio (desde la lente objetivo al foco)
  • f = Distancia focal del Ocular (desde la lente ocular al foco)

La relación entre ambas, determina el número de aumentos (A) del telescopio:

A = F [mm] / f [mm]

Podemos decir que el número de aumentos expresa la potencia del instrumento óptico y, como se puede deducir de la fórmula, no tiene unidad física.

Generalmente, a un telescopio se le puede sustituir la lente ocular por otra con distinta distancia focal. De esta forma, variando la distancia focal del ocular (f), conseguimos disponer de distintos aumentos con un mismo telescopio. A menor distancia focal del ocular (f) más aumentos utilizamos.

A la hora de adquirir un telescopio, hay que tener en cuenta que el máximo de aumentos no es un factor determinante para ver animales situados a cierta distancia. Es más, puedo decir por experiencia que, a mayores aumentos, más complicado es utilizar el instrumento con la soltura y rapidez pertinentes, siendo éstas habilidades necesarias, generalmente, para enfocar aves de movimientos rápidos. En la práctica, se agradece un telescopio ligero que puedas transportar sin mayores dificultades y colocar en el lugar elegido rápidamente.

La calidad de la imagen observada no solo dependerá de la elección del número de aumentos, también influirá de forma determinante la cantidad de luz que el telescopio permita entrar por su lente objetivo. Una buena luminosidad es esencial para obtener observaciones y fotografías de calidad, si se pretende utilizar el telescopio como teleobjetivo acoplado a una cámara fotográfica. En mi opinión, la luminosidad de la imagen es el factor que prima a la hora de adquirir un nuevo instrumento óptico destinado a la observación de aves. El parámetro que cuantifica la luminosidad de la imagen se denomina razón focal (F/D) y, al igual que los aumentos, no tiene unidad física:

F/D = F [mm] / D [mm]

  • F = Distancia focal del objetivo
  • D = Diámetro de la lente objetivo

Cuanto más baja sea la relación focal, más luz entra en el telescopio. Para una misma distancia focal de la lente objetivo, entra más luz con un objetivo de mayor diámetro.

La resolución, por su parte, es la capacidad del instrumento de separar visualmente dos puntos que, por la distancia a la que se encuentran, parecen juntos a simple vista. La separación lograda, se mide en segundos de arco (“) tomando como referencia el punto del observador, y está ligada al diámetro del objetivo. Se calcula mediante la siguiente fórmula:

R [“] = 4.56 / D (pulgadas)

R es la resolución en segundos de arco, 4.56 es una constante de cálculo y D es diámetro del objetivo, pero, en este caso, lo aplicamos en pulgadas.

Hay que considerar la resolución como un valor completamente teórico, dado que las condiciones reinantes de luz ambiental y atmosféricas juegan un papel fundamental a este respecto.

El campo visual es otro factor a tener muy en cuenta. Se trata del campo que se observa utilizando un determinado diámetro de ocular (si se puede sustituir). Conociendo el campo visual aparente del ocular utilizado, la fórmula para calcular el campo visual real es la siguiente:

Cr (grados) = Co (grados) / A

  • Cr = campo visual real
  • Co = campo aparente del ocular
  • A = Aumentos.

De la fórmula, se desprende que, a mayores aumentos, menor campo real de observación.

Para terminar este apartado de nociones de óptica básica, nombraré la profundidad de campo. Expresada generalmente en metros o yardas, es el el rango de distancia en la que se observan los objetos enfocados. Si enfocamos objetos cercanos o lejanos utilizando un número alto de aumentos, perderemos profundidad de campo.

Los telescopios refractores utilizados en Ornitología, suelen poseer poca distancia focal de objetivo con respecto a los telescopios refractores utilizados en astronomía, lo que acorta la longitud del instrumento y limita los aumentos que se pueden alcanzar, pero reducen el peso y mejoran su portabilidad. Generalmente, disponen de una amplia lente objetivo en relación a su distancia focal, lo que permite la obtención de imágenes luminosas. Además, suelen portar un espejo o prisma que, situado antes de la lente objetivo, invierte la imagen obtenida por la lente ocular. Sin este elemento de inversión de imagen, veríamos la realidad al revés, ya que los haces de luz captados por la lente ocular se cruzan después de pasar por el foco. La lente objetivo suele ser de fluorita o bien dispone de cobertura antirreflejos; esto permite una mejor captación de luz visible y se evitan reflejos que, en el caso de la práctica de la Ornitología, asustarían fácilmente a las aves que se pretenden observar.

La utilización de un telescopio de campo para observar aves de forma efectiva requiere de la adquisición de una buena capacidad de anticipación, dado que el equipo debe de ser instalado previamente a la observación. Es especialmente recomendable utilizar telescopios para estudiar nidos o zonas de anidada desde la distancia, así como estanques o zonas con bebederos, ya que suele ser punto de reunión de numerosas especies.

En mi opinión, es el mejor instrumento para observar desde una posición estática. No obstante, para visualizar el objetivo, y antes del uso del telescopio, es de gran ayuda la utilización de unos prismáticos, generalmente dotados con menores aumentos y mayor campo visual.

Prismáticos

Los prismáticos o binoculares son un instrumento básico en Ornitología. Con la suficiente práctica, es posible obtener una visión rápida del animal que observamos sin colocación previa del material óptico. Son muy fáciles de transportar y se pueden obtener unos prismáticos de calidad a precios bastante razonables.

El principio de funcionamiento de unos prismáticos es la obtención de una imagen estereoscópica aumentada de la realidad mediante combinación de dos monóculos que, enfocados cada uno a un ojo, permiten que nuestro cerebro forme una imagen estereoscópica tridimensional de lo observado. Para corregir la inversión de la imagen producida por la refracción de la luz captada por las lentes objetivo, es habitual que en el interior de los prismáticos exista un conjunto de dos prismas, cuya combinación produce el giro de la imagen de arriba-abajo y de izquierda-derecha (principio de reflexión interna total). De este modo, nuestros ojos captan una imagen con colocación real.

Generalmente, los prismáticos disponen de una bisagra central que permite separar los oculares adaptando el instrumento al tamaño de la cara. Además, cuentan con un tornillo de enfoque situado en la parte superior (utilizado para enfocar la imagen correctamente) y un anillo de corrección dióptrica localizado en el ocular derecho, destinado a corregir la diferencia de dioptrías entre ambos ojos que todos poseemos en mayor o menor medida. Con todo esto, el uso correcto de unos prismáticos sería el siguiente:

  1. Adaptar la separación de los oculares para ajustarlos al tamaño de la cara del observador.
  2. Si es posible, elegir con antelación el punto desde el que se va a observar y, si la situación lo permite, buscar un punto de apoyo para los prismáticos o los codos (si vas a estar un rato largo en un solo lugar, es recomendable usar trípode). También ten en cuenta la postura corporal que adquirirás al observar y procura estar lo más cómodo/a posible; pasar por alto este detalle puede arruinarte una buena observación.
  3. Encara los prismáticos y primero mira solo con el ojo izquierdo (manteniendo el ojo derecho cerrado). De esta forma, gira la rueda de enfoque situada en la parte superior hasta que veas tu objetivo claro.
  4. Seguidamente, mira solo con el ojo derecho y haz girar el anillo de corrección dióptrica para corregir la diferencia de dioptrías existente entre los ojos; gíralo hasta que veas clara la imagen con el ojo derecho.
  5. Ahora, mira la imagen con ambos ojos; verás una imagen tridimensional nítida.

Los prismáticos llamados “fucus free” no poseen tornillo de enfoque, con lo que simplemente se utilizan encarándolos si realizar ajustes de foco, solo de corrección dióptrica. Esto es posible dado que tienen una amplia profundidad de campo, estando siempre enfocados en ese rango de distancia. Aunque son más fáciles de usar, no es posible ajustar el enfoque a otras distancias.

Mis prismáticos “focus free” (fotografía del autor). Me han sido muy útiles para observar aves. La rapidez de uso es un factor a tener en cuenta con animales veloces, como es el caso de las aves durante el vuelo

Es común que los fabricantes inscriban en el cuerpo de los prismáticos el número de aumentos y el diámetro de las lentes objetivo en el formato “Aumentos x Diámetro de objetivo”. Es normal en los modelos “focus free” que se muestre la profundidad de campo, aunque también se puede inscribir en binoculares convencionales con tornillo, refiriéndose entonces al rango de distancia en el que se puede enfocar. Además, podemos encontrar otros datos como, por ejemplo, los grados de apertura de campo o la razón focal.

En función de la configuración de prismas utilizados, los prismáticos se pueden clasificar en roof (utilización de prismas de techo) o en porro (utilizan prismas porro)

En la imagen de la izquierda, se observa el principio de funcionamiento de unos prismáticos, tomando como ejemplo la configuración «porro». Por su parte, en la imagen de la derecha se observa un prisma «roof», el tipo de prisma que montan los prismáticos tipo roof.

Los prismáticos con prismas de techo (Roof) poseen la lentes objetivo y ocular alineadas en cada lado. Este diseño es, generalmente, más compacto y portátil y es ésta su principal ventaja. Hay que tener en cuenta que, en la práctica de la Ornitología, se pasan muchas horas andando por el medio natural, con lo que reducir peso y volumen en el equipo sin que se vea perjudicada la calidad del instrumento óptico, siempre es de agradecer.

Por su parte, los prismáticos porro, que portan dos juegos de prismas porro, permiten generalmente la utilización de objetivos más amplios, que permiten una mayor entrada de luz y, por tanto, imágenes más luminosas y nítidas. Esto se debe a que la luz es conducida en forma de “S” por el interior del cuerpo de cada monóculo hasta el ojo humano, siendo este diseño propicio para fabricar lentes objetivo con mayor diámetro en relación al diámetro del tubo.(3)

¿Qué prismáticos recomendar? pues ambos. Yo recomiendo totalmente tener uno de cada tipo, unos «roof» de pequeño tamaño, como los 8×21 (que yo mismo uso), pues caben en cualquier bolsillo y no pesan colgados del cuello. Pero si las condiciones de luz ambientales son malas, los «roof» se quedan algo cortos de luminosidad. Es en este caso cuando es más apropiado utilizar unos tipo «porro» (con amplios objetivos) que, aunque generalmente estén por detrás en portabilidad, suelen poseer mejor calidad de imagen. Con 40 o 50 mm de objetivo, son muy versátiles y se adaptan bien a la observación de aves con relativamente poca luz ambiental. Pero quiero dejar claro que es mi opinión personal y es cuestión de buscar un modelo a tu gusto.

Cámaras fotográficas

Es común que muchos ornitólogos dominen la fotografía como resultado de la infinita búsqueda de fotos perfectas de aves. Los desafíos técnicos en materia de fotografía a los que se puede enfrentar cualquier ornitólogo, aún siendo aficionados, son múltiples y complejos. Desde fotografiar un ave en pleno vuelo hasta captar el momento en que una lechuza regresa a su nido en plena noche, pasando por adaptarse a fotografiar a distancias seguras para no ahuyentar al animal y lidiar con condiciones ambientales a menudo cambiantes, son solo algunos ejemplos. Los buenos “fotógrafos de la naturaleza” tienen, en mi opinión, un gran valor profesional y admiración, ya que cualquiera que, como yo, intentara alguna vez realizar fotografías de animales salvajes, sabrá lo increíblemente complicado que es.

Aclarando previamente que no soy fotógrafo profesional, voy a proceder a comentar los tipos de cámaras más utilizados por ornitólogos. Hablaré de las cámaras Reflex y Evil, además de la instrumentación adecuada para adaptar la cámara a este tipo de fotografías.

Cámara Réflex

Las cámaras réflex son las más utilizadas por los aficionados a la fotografía de aves. Poseen un visor óptico mediante el cual se observa la imagen que vas a fotografiar sin error de paralaje(4), permitiendo al fotógrafo ajustar los parámetros que van a determinar la calidad de la imagen (como pueden ser el tiempo y grado de apertura del obturador) sin apartar la vista del  objetivo. Con práctica y conocimiento de la cámara, es posible realizar fotografías de alta calidad.

El principio de funcionamiento de una cámara réflex se basa en la utilización de un espejo interpuesto entre la lente objetivo y la pantalla fotosensible (en cámaras digitales) que captará la imagen, además de un prisma situado en línea con la lente ocular que, actuando de forma combinada con el espejo, permiten que la imagen captada por la lente objetivo se refleje (de ahí la palabra réflex) hasta la lente ocular con la que observamos la imagen. En el momento en el que se dispara la foto, el espejo rota sobre un eje y permite que la luz llegue a la pantalla fotosensible pudiendo generar la imagen de forma digital.

La posibilidad de intercambiar objetivos, por ejemplo, un teleobjetivo para fotografiar con más detalle un objeto lejano, o un gran angular con el que ganar campo en la imagen, permite al usuario adaptar la cámara a las circunstancias y lograr así el resultado deseado en la imagen.

Cámara Evil

Las cámaras EVIL (Electronic Viewfinder with Interchangeable Lens, lo que significa “Visor electrónico de objetivos intercambiables”) permiten, al igual que en las cámaras réflex, intercambiar objetivos además de regular los distintos parámetros que pueden influir en la imagen, pero no disponen de visor óptico ligado al objetivo. Únicamente, es posible visualizar la imagen en una pantalla LED (que también suelen equipar las cámaras réflex) y, en ocasiones, en un visor auxiliar independiente del objetivo. Estas cámaras son de amplio uso entre aficionados a la fotografía en la naturaleza, pero se consideran que están por detrás de las réflex. Sin embargo, hay que resaltar el buen grado de calidad de fotografía que se pueden alcanzar con este tipo de cámaras, y son, además, mas económicas a nivel general.

Complementos para cámaras fotográficas utilizados en ornitología

Con el fin de obtener imágenes de alta calidad, es posible (y recomendable) utilizar complementos que, por sus características, permiten optimizar las instantáneas de aves. De los múltiples complementos para fotografía que podemos encontrar en el mercado, he seleccionado los teleobjetivos, trípodes y monopiés como los más útiles (desde mi punto de vista) para fotografiar aves.

Teleobjetivo

El teleobjetivo permite obtener un mayor grado de detalle de objetos lejanos que los objetivos de 35 mm que suelen portar de fábrica tanto las cámaras réflex como las EVIL. Con una mayor distancia focal, estos objetivos poseen más aumentos que un 35 mm, pero restan campo visual. Dado lo complicado que es generalmente el acercamiento a las aves en estado silvestre, el uso de teleobjetivos es ampliamente utilizado en Ornitología.

Trípode

Si se fotografía desde una posición fija, el trípode es, sin duda, una gran ayuda en la fotografía de aves. Permiten una estabilización de la imagen complicada de obtener por otros medios. El principio de funcionamiento es sencillo; un apoyo de tres patas permite siempre obtener un plano de apoyo estable (no cojea como lo haría una mesa de cuatro patas), aunque sea en suelos irregulares. Generalmente, son deseables con un cierto peso para mejorar su estabilidad y con patas telescópicas que ayudan a su portabilidad. Como es de suponer, la parte negativa de la utilización de un trípode es el aumento del peso total del equipo y la necesidad de prever el punto desde donde se han de sacar las fotos.

Monopié

Un monopié, mediante el que se puede apoyar la cámara con un solo pie (que por regla general, se mantiene instalado en la cámara mientras se camina), permite tener un apoyo disponible siempre y no pesa como un trípode, lo que mejora su portabilidad. Obviamente, tienen como contrapartida la imposibilidad de mantener la cámara apoyada sin sujetarla.

Hide (escondite)

El camuflaje, a la hora de observar aves, es de gran ayuda. En zonas de avistamientos de aves, se suelen construir en forma de cabaña con algún tipo de apertura para observar o sacar fotos; si bien, lo común es tener que recurrir a uno portátil. Existen «hides» de múltiples formas, colores y estampados, para que el observador pueda ocultarse en cualquier tipo de entorno.

Cuaderno de campo

Un cuaderno de campo tiene la finalidad de registrar y recopilar los datos que observamos en campo “in situ” para luego almacenarlos y contrastarlos, pudiendo, con el tiempo, sacar nuestras propias conclusiones de lo observado. Se puede hacer uno utilizando una libreta o también hacerlo de forma manual con papel reciclado; o bien, si prefieres uno más bonito visualmente, puedes comprarlo de papelería. Sólo hay que tener en cuenta que no debe ser demasiado grande para poder meterlo en la mochila o en un bolsillo, y que se ha de escribir utilizando lápiz para evitar que se emborrone si se humedece el papel. En el cuaderno de campo hay (o se debe de realizar) una ficha en cada hoja, siendo los datos que debe contener cada ficha los siguientes:

  • Nombre vulgar y nombre científico del ave (o grupo de aves), si se conoce. Si no se conoce, se puede buscar «a posteriori».
  • Localización geográfica lo más precisa posible. Esto puede ayudar, entre otras cosas, a localizar nidos.
  • Dibujo o croquis. Con un dibujo sencillo, representaremos el ave que vemos, resaltando aquellas características que nos parezcan más identificativas.
  • Descripción. Corta pero precisa. La calidad de la redacción aquí no es importante (es más práctico poner algo así como: 15 cm aprox. Negro. Pico amarillo. Patas amarillas. Cola alta….).
  • Ambiente en el que se observa. Es aconsejable anotar si se observa cerca del agua, en ramas altas de árboles altos, paredes rocosas, etc. Si es necesario, hay que hacer un croquis sencillo del lugar.
  • Comportamiento del ave en el momento observado. Esto puede servir para identificar rituales nupciales y comportamientos sociales, entre otras cosas.
  • Cualquier observación adicional que consideremos oportuna, puede ser un dato importante; anótalo.

Ropa y calzado adecuado

La ropa a utilizar es, en cuanto a tejidos y texturas, cuestión de gustos del consumidor, pero en cuanto a color, es esencial que no sea absolutamente nada llamativo. Colores suaves que se puedan observar en la naturaleza, suelen ser los mejores aliados para obtener un buen camuflaje. Si bien, el hecho de tener que salir muchas veces en la madrugada, al atardecer o con mal tiempo, hace recomendable que la ropa posea buenas características térmicas, y alguna prenda ligera impermeable nunca está de más.

En cuanto al calzado, las botas de campo con caña alta son adecuadas con terreno húmedo, muy pedregoso o muy suelto, mientras que de las de caña baja, que pesan menos y permiten más holgura en los movimientos del pie, son aconsejables si el terreno es cómodo.

El parámetro que, desde mi punto de vista, más se debe tener en cuenta (Tanto en ropa como en calzado) es la calidad, sobre todo si pasas muchas horas en campo. La humedad y los terrenos accidentados desgastan enormemente las botas y estropean la ropa, por lo que un plus de durabilidad se agradece y hace que puedas disfrutar más tiempo de esa ropa o calzado.

Si has leído este post, espero que te haya gustado y, por lo menos, aprendido algo, especialmente si estás empezando en el mundo de la Ornitología. Si es así, puedes darme un like o compartirlo en cualquiera de los campos que ves con los iconos de redes sociales. También puedes enviarlo por e-mail si conoces a alguien que le pueda gustar este tema, o bien, enviarlo por whatsApp si me lees desde un dispositivo móvil (tienes todos los iconos al final del todo, después de la foto del águila calva). También puedes comentar, suscribirte a mi blog o preguntar algo si lo deseas. Si sólo leíste alguna parte concreta de este post, espero que te haya gustado igualmente.

¡Saludos a todos!

Néstor Domínguez.

Notas a pie de página

  1. Esta definición de ornitología es un resumen obtenido al leer distintas fuentes. He observado que todas las definiciones son aproximadas y añado diversos objetivos recurrentes entre distintas fuentes de información.
  2. No darle alimentos a los animales salvajes ha sido un tema recurrente en muchas entidades divulgativas. Las principales causas aludidas son la salud de los animales, el contagio de enfermedades y la modificación de su comportamiento natural.
  3. Existen en el mercado prismáticos porro con el diámetro del ocular mayor que el diámetro de la lente objetivo, aprovechando las particularidades del diseño de este tipo de prismáticos. Ciertamente, este tipo de prismáticos no es muy utilizado en ornitología, ya que suelen tener poca luminosidad y poca profundidad de campo, así como escaso campo visual.
  4. El error de paralaje es el error de ajuste natural producido por la diferencia de colocación ente el objetivo y el ocular en la cámara réflex, ya que estas lentes no están situadas en línea (la distancia focal de ambas lentes se sitúan en líneas paralelas).

Bibliografía consultada

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